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Ergonomía integral: cómo adaptar tu silla, escritorio y pantalla para sentirte mejor cada día

Una silla ergonómica es una inversión en tu salud y productividad. Pero si no te sentás correctamente, gran parte de sus beneficios se pierde. En Lexux queremos ayudarte a aprovechar al máximo tu silla y tu espacio de trabajo con esta guía práctica.

Ajustá la altura de la silla

Pies completamente apoyados en el suelo (o en un descansa pies si no llegan).

Rodillas a 90° y a la misma altura o ligeramente por debajo de las caderas.

Si la silla está muy baja, subila para evitar presión en la zona lumbar. Si está muy alta, apoyá los pies para no afectar la circulación.

Acomodá el respaldo y el soporte lumbar

Apoyá toda la espalda y asegurate de que el soporte lumbar esté alineado con la curva natural de tu espalda baja, justo por encima del cinturón.

Mantené los hombros relajados y en contacto con el respaldo, evitando encorvarte.

Ajustá la profundidad del asiento

Dejá un espacio de tres dedos entre el borde del asiento y la parte trasera de las rodillas.

Si tu modelo Lexux tiene ajuste de profundidad, usalo para mantener el soporte ideal en las piernas.

Configurá los brazos correctamente

Los reposabrazos deben quedar a la altura del codo, permitiendo que los brazos descansen sin levantar los hombros.

Mantené los codos cerca del cuerpo (90°) y los antebrazos paralelos al suelo.

Si tu silla permite girar o mover los brazos hacia dentro, ajustalos para acompañar el movimiento natural mientras escribís o usás el mouse.

Ubicación frente al escritorio

El teclado y mouse deben quedar a la altura de los codos.

La pantalla debe estar a la altura de los ojos, a unos 50–70 cm de distancia.

Si usás laptop, elevá la pantalla con un soporte y utilizá teclado y mouse externos.

Postura ideal

  • Pies planos y piernas sin cruzar
  • Espalda apoyada
  • Caderas ligeramente más altas que las rodillas
  • Codos a 90°
  • Muñecas alineadas con los antebrazos
  • Cabeza recta, sin inclinarse hacia adelante
  • Hacer pausas activas

Tener una buena silla ergonómica es solo el primer paso. Lo más importante es ajustarla a tu cuerpo, no al revés.

Tu silla de oficina no es solo un mueble más, es una herramienta diaria que impacta tu salud, tu bienestar y tu rendimiento.