Pasar muchas horas sentado cambia la importancia de tu silla
Trabajar frente a una computadora, estudiar o hacer teletrabajo puede significar pasar buena parte del día sentado.
Cuando la silla no ofrece el soporte o los ajustes adecuados, es fácil terminar adoptando posiciones incómodas: encorvar la espalda, adelantar los hombros, elevar los brazos o dejar de apoyar correctamente los pies.
Con el tiempo, estas posiciones pueden convertirse en parte de la rutina y aparecer molestias en zonas como la espalda baja, el cuello y los hombros.
Por eso, elegir una silla de oficina no debería depender únicamente de cómo se ve.
¿Qué debería tener una buena silla ergonómica?
No todas las sillas necesitan exactamente las mismas características, pero hay algunos elementos que pueden hacer una diferencia importante en la experiencia de uso.
- Soporte lumbar ajustable: el soporte lumbar ayuda a acompañar la curvatura natural de la zona baja de la espalda y puede aportar mayor comodidad durante jornadas prolongadas.
- Respaldo reclinable: poder cambiar ligeramente el ángulo del respaldo permite variar la postura durante el día y evitar permanecer exactamente en la misma posición durante horas.
- Descansabrazos ajustables: los brazos también necesitan soporte. Unos descansabrazos ajustables permiten adaptar mejor la posición de los brazos y hombros.
- Ajuste de altura: la altura correcta permite que tus pies tengan un apoyo adecuado y que puedas trabajar con una posición más cómoda frente al escritorio
- Cabecera ajustable: para algunas personas, especialmente quienes buscan mayor soporte en la zona cervical, una cabecera ajustable puede ser una característica importante.
- Materiales transpirables para mayor comodidad.
Pero hay algo todavía más importante: que las características de la silla sean adecuadas para vos.
¿Cómo elegir una silla ergonómica según tu cuerpo?
Antes de comprar una silla, hacete estas preguntas:
¿Cuánto medís?
La estatura influye directamente en la altura del asiento, la profundidad y la posición de diferentes elementos de la silla.
¿Cuánto pesás?
Cada modelo tiene un peso recomendado. Elegir una silla dentro de sus especificaciones ayuda a garantizar un uso adecuado.
¿Dónde sentís molestias?
Si la principal molestia está en la zona lumbar, cervical o brazos, puede ser conveniente buscar características específicas que respondan a esa necesidad.
¿Cuántas horas pasás sentado?
No es lo mismo utilizar una silla ocasionalmente que pasar ocho o más horas trabajando en ella.
¿Cuál es tu presupuesto?
Una buena silla ergonómica no necesariamente tiene que ser la más cara. Lo importante es encontrar un modelo que tenga las características que realmente necesitás.
En Lexux no todas las sillas son para todos
En Lexux la elección empieza por la persona, no solamente por el modelo.
Podés encontrar opciones según diferentes necesidades y utilizar filtros relacionados con tu altura, peso, dolencias y presupuesto para acercarte a una silla que realmente tenga sentido para vos.
Además, si todavía no estás seguro de cuál elegir, podés recibir asesoría antes de comprar.
Porque comprar una silla de oficina debería ser más que escoger un modelo de un catálogo.
Debería ser encontrar una silla que puedas usar cómodamente durante tu jornada.
Tu cuerpo te puede estar dando una señal
Si todos los días terminás con molestias después de pasar horas sentado, quizá vale la pena revisar algo que muchas veces pasamos por alto: la silla.
No esperés a que la incomodidad se convierta en parte de tu rutina.
Revisá tu postura, ajustá tu espacio de trabajo y elegí una silla que se adapte mejor a tu cuerpo.
Encontrá una silla que se adapte a vos
En Lexux somos especialistas en sillas de oficina y soluciones ergonómicas.
Podés explorar diferentes modelos según tus necesidades, visitar una de nuestras cuatro tiendas o escribirnos por WhatsApp para recibir asesoría.
Tu silla no debería obligarte a adaptarte a ella. Debería adaptarse a vos.
Encontrá tu silla ideal en Lexux.


